Fernando Mircala, artista madrileño, procedente del diseño industrial
y de interiores, a inicios de los 90 da un giro a su trayectoria profesional desarrollando una fecunda y original obra, un mundo melancólico y gótico con historias originales y coloridas de un lirismo dramático que lo entronca con su admirado Tim Burton, Poe o las películas clásicas de la Hammer.